Yo tuve un amor que en mi corazón
trazó marcas negras.
Y de la viruta que ahí quedó
nacieron mis penas.
Yo tuve un amor que en mi corazón
trazó marcas negras.
Y de la viruta que ahí quedó
nacieron mis penas.
Cepillo para pulir
angustias de mi alma.
Serrucho para cortar,
amor que duele y que daña.
Cepillo para pulir,
angustias de mi alma.
Serrucho para cortar,
amor que duele y que daña.
Carpintero de tu piel,
ebanista de tu aliento.
Mi martillo y mi cincel
van labrando mi lamento.
La rumba, ese es mi taller;
mis amigos, mi herramienta.
Dónde estará mi mujer,
mi madera y la experiencia.
trazó marcas negras.
Y de la viruta que ahí quedó
nacieron mis penas.
Yo tuve un amor que en mi corazón
trazó marcas negras.
Y de la viruta que ahí quedó
nacieron mis penas.
Cepillo para pulir
angustias de mi alma.
Serrucho para cortar,
amor que duele y que daña.
Cepillo para pulir,
angustias de mi alma.
Serrucho para cortar,
amor que duele y que daña.
Carpintero de tu piel,
ebanista de tu aliento.
Mi martillo y mi cincel
van labrando mi lamento.
La rumba, ese es mi taller;
mis amigos, mi herramienta.
Dónde estará mi mujer,
mi madera y la experiencia.
1 comentario:
Nada como la buena música de Cepeda para ahogar las penas o para alentarlas... da igual
Un abrazo y gracias por visitar mi sitio!!
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